Alex Blanch: "El diseño no solo aporta valor agregado, sino que es estructural para el negocio"
Un cambio radical. El mundo del diseño ha
dado un giro copernicano. Como disciplina ya no se plantea el
desarrollo de un nuevo producto como un fin en sí mismo, sino que mira
ese producto como medio para un fin más ambicioso: mejorar la vida de
las personas en su entorno buscando el mínimo impacto en el
medioambiente. Alex Blanch, diseñador y músico catalán, asegura que lo
importante no es el tipo de producto que se crea sino el destinatario
del mismo. "El diseño hoy se entiende de una forma mucho más
interconectada e interdisciplinaria que hace una década. El profesional
debe tener una mirada de 360 grados. No basta con las buenas ideas; hay
que ser capaz de conducir procesos complejos como son los de innovación.
No se puede pensar en clave de diseñadores gráficos o industriales.
Debemos entender de manera más completa las necesidades de la gente en
sus entornos y saber por qué medios conseguir una mejora de sus
condiciones de vida sin lastimar el ambiente".
